Archives quotidiennes : 28-juillet-2014

Indígenas americanos alertan sobre la destrucción de la Madre Tierra

Vicky Peláez

17:28 06/12/2013
Columna semanal de Vicky Peláez

La tierra no pertenece al hombre, es el hombre que pertenece a la tierra (sabiduría indígena).

Hay eventos internacionales que la prensa globalizada trata de silenciar o simplemente ocultar para que no trasciendan y no perjudiquen la agenda de las transnacionales, a las que el escritor Eduardo Galeano bautizó como “el club internacional de banqueros y guerreros”. Todo esto en su empeño de controlar no solamente la vida humana sino la de la naturaleza. Así pasó desapercibida la V Cumbre Continental celebrada recientemente en el resguardo La María, en Cauca, Colombia, la tierra de la comunidad nasa, donde unos 4,000 representantes indígenas  del continente americano articularon propuestas en defensa de la Madre Tierra y expresaron su rechazo al modelo económico neoliberal imperante.

Los líderes de más de 40 etnias, entre ellas embera, wayúus, guaraníes, mapuches, araucos, machiguengas exigieron un alto a la firma de Tratados Bilaterales de Inversión (TBI) y Tratados de Libre Comercio (TLC) que establecen políticas de entrega de los recursos  naturales y crean regulaciones que permiten el saqueo de bienes y conocimientos de los pueblos. Las comunidades indígenas están preocupadas por la decisión de cuatro países latinoamericanos: Chile, Colombia, México y Perú para firmar el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP en sus siglas en inglés) junto con Estados Unidos, Canadá, Japón, Australia, Nueva Zelanda, Vietnam, Malasia, Singapur y Brunei.

El TPP, que se negocia a puerta cerrada por iniciativa del gobierno de Barack Obama, es bautizado popularmente como “el Caballo de Troya Corporativo” o “NAFTA (Tratado de Libre Comercio de América del Norte: EE.UU., Canadá y México) a Base de Esteroides” pues impone los intereses de las transnacionales sobre los intereses nacionales de los países firmantes. Por supuesto que todo esto se presenta bajo la cobertura del más alto nivel del mercado libre, que sin embargo, de acuerdo a sus creadores, duplicaría las exportaciones norteamericanas, acomodaría las leyes del medio ambiente de los países firmantes a los intereses de las corporaciones y cambiaría patrones de la seguridad alimentaria.

También las multinacionales se harán cargo del Seguro Social, de Fondos de Jubilación y del Seguro Médico, limitando el uso de la medicina genérica entre muchos otros rubros, como lo muestra el ejemplo de Guatemala. Después de firmar este país el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Centroamérica (CAFTA) se prohibió el uso de la medicina genérica subiendo en seguida el costo de medicamentos en 20 por ciento. Una de las causas del golpe de Estado en Honduras en 2009 fue precisamente la decisión del presidente depuesto Manuel Zelaya de firmar el convenio con Cuba para abaratar el costo de los medicamentos. Los cuatro mil representantes indígenas reunidos dieron su rotundo NO a estas prácticas y exhortaron a sus gobiernos  preservar la soberanía de sus países haciendo un alto a la firma de tratados de libre comercio.

Los participantes de la Cumbre Continental rechazaron enérgicamente el uso de los cultivos transgénicos por la transnacional Monsanto en los territorios indígenas del continente y demandaron derogar la Resolución 9.70 en Colombia del TLC con Estados Unidos. Esta ley prohíbe el uso de semillas naturales por los agricultores y los obliga utilizar solamente “semillas certificadas”, es decir los 14 millones de campesinos colombianos deben usar exclusivamente las semillas transgénicas que son semillas estériles de Monsanto, Cargill, DuPont, Dow Chemical Co. y de algunas otras corporaciones. De acuerdo al gurú de la gastronomía y alimentación, Carlo Petrini, actualmente “el 80 por ciento de las semillas en el mundo pertenecen a sólo cinco multinacionales”. Según este especialista, cuando la industria tenga el control total sobre la producción ya no existirá el campesino ni agricultor.

Los indígenas latinoamericanos, igual como todos los hombres de conciencia se oponen a los intentos de las corporaciones multinacionales de convertir la naturaleza en una mercancía pues la ven desde afuera, como lo presenta Eduardo Galeano, mientras que “las culturas indígenas la ven desde adentro”, como parte inseparable de su propia existencia. Se dan perfecta cuenta que el actual sistema globalizado está creando condiciones para la destrucción del medio ambiente y como lo sustenta Carlo Petrini, produce un desperdicio que nunca antes en la historia de la humanidad se había visto, no respeta tradiciones, destruye poblaciones y roba el futuro”.

No es ningún secreto, según este especialista, que “en los últimos 20 años se han usado más químicos que los que se habían utilizado en los 120 años anteriores”. Lo que les preocupa a los indígenas latinoamericanos reunidos en Colombia es el modelo depredador y de explotación irracional que “ha puesto en riesgo la vida y la vigencia de todos los seres del planeta”. Las recientes críticas del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (DESC) de Naciones Unidas (ONU) al gobierno argentino confirman las preocupaciones expresadas en la Cumbre. Resulta que los desmontes, agro tóxicos, soja transgénica y minería a cielo abierto “han forzado a los pueblos indígenas a dejar sus territorios”, además, el uso de pesticidas químicos ha afectado negativamente la salud de estas comunidades”, sostiene este informe, concluyendo que el actual modelo agropecuario atenta contra la agricultura indígena.

Todo esto es harto conocido por los pueblos indígenas que estaban advirtiendo desde hace décadas el daño irreparable que produce la explotación depredadora, que no está sujeta a ningún control, a la Madre Tierra y a toda la naturaleza. La agricultura industrial y la política económica extractivista impuestas por el neoliberalismo para obtener el máximo de las ganancias hacen gran daño al medio ambiente y debilitan la agricultura campesina. A la vez la existencia de las leyes antiterroristas en la mayoría de los países latinoamericanos, desde Honduras a Argentina permite al agro negocio y los desalojos de pueblos nativos de su tierra ancestral, lo que representa una clara violación de los derechos humanos.

Los representantes de los indígenas exigieron también la cancelación de las concesiones mineras, que actualmente abarcan numerosos territorios indígenas, en todo el Continente y poner un alto a la lotización petrolera y minera en sus territorios. En el Perú, por ejemplo, el 72 por ciento de la Amazonía ha sido lotizado para más de 30 corporaciones multinacionales de gas y petróleo, siendo la mayoría de los Estados Unidos, la Unión Europea y China, en las zonas más ricas en especies de mamíferos, aves y anfibios. Lo trágico es que 58 de las 64 lotizaciones autorizadas por los gobiernos de Alejandro Toledo (2001-2006) y de Alan García (2006-2011) se encuentran en tierras de las comunidades campesinas e indígenas. Lo mismo está pasando en Brasil, Ecuador, Colombia y Bolivia donde las exploraciones de petróleo y gas ponen en riesgo a uno de los bosques más biodiversos y prístinos del planeta.

Los proyectos de extracción de gas de esquisto en América Latina (shale), siguiendo el ejemplo de los Estados Unidos y la Unión Europea, representan un nuevo peligro para la naturaleza porque contaminaría las fuentes subterráneas de agua dulce y afectarían las generaciones futuras. Ya está probado que la extracción de gas natural de las formaciones geológicas llamadas esquistos gasíferos mediante la fracturación hidráulica (FH) contamina el medio ambiente. De acuerdo a los estudios científicos, cada pozo FH requiere entre 4 a 30 millones de agua y entre 80 a 300 toneladas de químicos como benceno, tolueno, etilbenceno y xileno que son cancerígenos.

Todos estos problemas se reflejaron en la declaración final de la V Cumbre del Continente que decidió declarar el 12 de octubre Día de la Resistencia Continental “contra el capitalismo extractivista y el saqueo de los bienes naturales por la gran minería, la explotación petrolera, el gas y los megaproyectos”. A la vez exigieron a las Naciones Unidas aprobar una Declaración Universal de los Derechos de la Pachamama (Madre Tierra) para poder defender y protegerla a lo largo y ancho del Abya Yala (Continente Americano).

Reza una oración indígena maya: “Oh Gran Creador, Corazón del Cielo, Corazón de la Tierra, nuestra Madre: Danos vida, mucha vida y una existencia útil, para que nuestros pueblos encuentren la paz en todas las naciones del mundo”.

LA OPINIÓN DEL AUTOR NO COINCIDE NECESARIAMENTE CON LA DE RIA NOVOSTI

 

Honduras, de golpe en golpe hacia el abismo

Con o sin Bachelet, Chile sigue el camino de Pinochet

Elección de Miss Universo desnuda la política anti venezolana

Henry Kissinger: ¿ángel o demonio?

Latinoamérica inicia lucha contra el dominio cibernético

México atrapado en el ciberespionaje norteamericano

La lucha mundial contra Monsanto

La bancarrota política agrava la crisis económica de EE.UU.

Washington apunta su poder contra Venezuela

Cambio de la época en Latinoamérica y la intacta agenda de EEUU

Si l’écho de leur voix faiblit, nous périrons

Merci Michèle pour le lien 🙂

Jean,
écoute-moi, écoute-nous, écoute cette France que tu as si bien chantée, écoute-la craquer, écoute la gémir, cette France qui travaille dur et rentre crevée le soir, celle qui paye et répare sans cesse les erreurs des puissants par son sang et ses petites économies, celle qui meurt au travail, qui s’abîme les poumons, celle qui se blesse, qui subit les méthodes de management, celle qui s’immole devant ses collègues de bureau, celle qui se shoote aux psychotropes, celle à qui on demande sans cesse de faire des efforts alors que ses nerfs sont déjà élimés comme une maigre ficelle, celle qui se fait virer à coups de charters, celle que l’on traque comme d’autres en d’autres temps que tu as chantés, celle qu’on fait circuler à coups de circulaires, celle de ces étudiants affamés ou prostitués, celle de ceux-là qui savent déjà que le meilleur n’est pas pour eux, celle à qui on demande plusieurs fois par jour ses papiers, celle de ces vieux pauvres alors que leurs corps témoignent encore du labeur, celles de ces réfugiés dans leurs propre pays qui vivent dehors et à qui l’on demande par grand froid de ne pas sortir de chez eux, de cette France qui a mal aux dents, qui se réinvente le scorbut et la rougeole, cette France de bigleux trop pauvres pour changer de lunettes, cette France qui pleure quand le ticket de métro augmente, celle qui par manque de superflu arrête l’essentiel…


Jean, rechante quelque chose je t’en prie, toi, qui en voulais à D’Ormesson de déclarer, déjà dans le Figaro, qu’un air de liberté flottait sur Saigon, entends-tu dans cette campagne mugir ce sinistre Guéant qui ose déclarer que toutes les civilisations ne se valent pas? Qui pourrait le chanter maintenant ? Pas le rock français qui s’est vendu à la Première dame de France.Ecris nous quelque chose à la gloire de Serge Letchimy qui a osé dire devant le peuple français à quelle famille de pensée appartenait Guéant et tout ceux qui le soutiennent !

Jean, l’huma ne se vend plus aux bouches des métro, c’est Bolloré qui a remporté le marché avec ses gratuits. Maintenant, pour avoir l’info juste, on fait comme les poilus de 14/18 qui ne croyaient plus la propagande, il faut remonter aux sources soi-même, il nous faut fouiller dans les blogs… Tu l’aurais chanté même chez Drucker cette presse insipide, ces journalistes fantoches qui se font mandater par l’Elysée pour avoir l’honneur de poser des questions préparées au Président, tu leurs aurais trouvé des rimes sévères et grivoises avec vendu…

Jean, l’argent est sale, toujours, tu le sais, il est taché entre autre du sang de ces ingénieurs français. Lajustice avance péniblement grâce au courage de quelques uns, et l’on ose donner des leçons de civilisation au monde…

Jean, l’Allemagne n’est plus qu’à un euro de l’heure du STO, et le chômeur est visé, insulté, soupçonné. La Hongrie retourne en arrière ses voiles noires gonflées par l’haleine fétide des renvois populistes de cette droite « décomplexée ».

Jean, les montagnes saignent, son or blanc dégouline en torrents de boue, l’homme meurt de sa fiente carbonée et irradiée, le poulet n’est plus aux hormones mais aux antibiotiques et nourri au maïs transgénique. Et les écologistes n’en finissent tellement pas de ne pas savoir faire de la politique. Le paysan est mort et ce n’est pas les numéros de cirque du Salon de l’Agriculture qui vont nous prouver le contraire.

Les cowboys aussi faisaient tourner les derniers indiens dans les cirques. Le paysan est un employé de maison chargé de refaire les jardins de l’industrie agroalimentaire. On lui dit de couper il coupe, on lui dit de tuer son cheptel il le tue, on lui dit de s’endetter il s’endette, on lui dit de pulvériser il pulvérise, on lui dit de voter à droite il vote à droite… Finies les jacqueries!

Jean, la Commune n’en finit pas de se faire massacrer chaque jour qui passe. Quand chanterons-nous « le Temps des Cerises » ? Elle voulait le peuple instruit, ici et maintenant on le veut soumis, corvéable, vilipendé quand il perd son emploi, bafoué quand il veut prendre sa retraite, carencé quand il tombe malade… Ici on massacre l’Ecole laïque, on lui préfère le curé, on cherche l’excellence comme on chercherait des pépites de hasards, on traque la délinquance dès la petite enfance mais on se moque du savoir et de la culture partagés…

Jean, je te quitte, pardon de t’avoir dérangé, mais mon pays se perd et comme toi j’aime cette France, je l’aime ruisselante de rage et de fatigue, j’aime sa voix rauque de trop de luttes, je l’aime intransigeante, exigeante, je l’aime quand elle prend la rue ou les armes, quand elle se rend compte de son exploitation, quand elle sent la vérité comme on sent la sueur, quand elle passe les Pyrénées pour soutenir son frère ibérique, quand elle donne d’elle même pour le plus pauvre qu’elle, quand elle s’appelle en 54 par temps d’hiver, ou en 40 à l’approche de l’été. Je l’aime quand elle devient universelle, quand elle bouge avant tout le monde sans savoir si les autres suivront, quand elle ne se compare qu’à elle même et puise sa morale et ses valeurs dans le sacrifice de ses morts…

Jean, je voudrais tellement t’annoncer de bonnes nouvelles au mois de mai…

Je t’embrasse.
Philippe Torreton

Marc Lafontan, Au bout de la route