Archives quotidiennes : 27-août-2013

Sobre Capitalismos e Imperialismos « buenos »

par Guillermo Almeyra *

A riesgo de repetirme como disco rayado recuerdo que el neoliberalismo no es un sistema sino una política, la política actual del capitalismo, y es el resultado del fracaso del capitalismo « del Bienestar Social » vagamente keynesiano, el cual es irrepetible y está muerto y enterrado. Pretender centrar los esfuerzos contra el neoliberalismo equivale a disparar contra la mera sombra del sistema. No hay capitalismos « buenos » : hay un régimen de explotación, opresión, racismo, colonialismo y guerras que hace de todo para sostener la tasa de ganancia de las grandes empresas financieras y monopolistas. Los capitalismos de Estado y las políticas asistenciales y distributivas del ingreso forman parte de ese sistema mundial y lo sostienen. La diferencia entre los gobiernos que son agentes directos del capital financiero y los que tratan de tener algún margen de maniobra es que éstos aplican algunas políticas que, defendiendo las ganancias de los capitalistas, deben de tener en cuenta la necesidad de sostener el mercado y las ganancias capitalistas con subsidios al consumo y a los servicios y de ceder algo a los movimientos sociales y a la protesta obrera para evitar que se organicen en forma independiente. Los gobiernos « nacionales y populares », sin embargo, no pertenecen a una categoría diferente : al igual que los demás, aceptan el despojo salvaje de la gran minería y practican un extractivismo que destruye los bienes comunes (agua, bosques, tierras, minerales) y que contamina, como lo demuestra China. Ellos ponen el crecimiento económico por sobre el desarrollo humano, reducen al mínimo los derechos humanos y sociales y los márgenes de la democracia. No siendo « populares » tampoco son « nacionales ».

Ahora, para colmo, Samir Amin descubre en Viento Sur y en Utopie Critique que Francia es imperialista, sin duda, pero que en Mali cumpliría un papel progresista que hay que apoyar porque combate contra el islamismo extremista que Qatar financia y que Estados Unidos utiliza para desmembrar los Estados africanos y para derrocar al gobierno argelino.

Francia fue uno de los grandes colonizadores y fragmentadores de Africa y carga con el millón de muertos (sobre 11 millones de habitantes) producidos por la guerra de Independencia de Argelia, con cientos de miles de muertos en Marruecos, Argelia, Túnez, Madagascar, con la horrible matanza de Burundi y la tragedia de Biafra, cuando quiso desmembrar a Nigeria, Estado islámico que amenazaba sus intereses. Sostiene en Mali a un gobierno surgido de un golpe de Estado, incapaz y corrupto, que se derrumbaba por carecer de apoyo popular ante unos pocos islamistas touaregs, medioevales y esclavistas, sostenidos y armados por Estados Unidos y Qatar, con las armas del arsenal de Gaddafi vendidas a éste por Sarkozy. Los socialistas franceses, que sostuvieron hasta el fin la guerra colonial en Indochina y las matanzas en Argelia (Mitterrand varias veces ministro durante las mismas y las cubrió), cumplen su papel de siempre de « médicos de cabecera del capitalismo », como decía uno de ellos, León Blum.

Estamos solamente ante un conflicto de intereses entre el imperialismo francés, con su uranio en el Níger y el gas de Argelia (su país cliente), y el imperialismo estadounidense, con su perro faldero británico, porque Washington quiere disputarle Africa no sólo a China sino también a Francia y está esperando convertir en su próximo blanco al gobierno argelino, que es odiado, mató a más de 300 mil islamistas e implantó una dictadura neocolonial.

Samir Amin se opone a la autonomía de etnias y regiones porque, según él, eso debilitaría los Estados, que fueron inventados con papel, lápiz y escuadras por los colonizadores y que son, todos, multiétnicos y multiculturales. Pero fue la represión de los militares nacionalistas malienses unidos a Francia lo que fortaleció el separatismo de los touaregs y los lanzó ahora a los brazos de Qatar y de Washington. Fue la represión de los nacionalistas sudaneses lo que favoreció crear –sobre la base de la religión y de la piel- un Estado ficticio, cliente de Estados Unidos, en Sudán del Sur. Quienes creen que hay que apoyar a los capitalistas « buenos » supuestamente antiyanquis y a los imperialismos « buenos » que se oponen a Washington para oprimir ellos a los africanos, ven sólo los Estados, no las clases o sectores sociales que podrían unirse contra todo el colonialismo y excluyen el internacionalismo –la oposición de los trabajadores franceses al imperialismo francés, por ejemplo- que fue la gran fuerza que permitió la Independencia argelina y la victoria vietnamita. Es lamentable que gente que por decenios atacó al capitalismo y al imperialismo caiga hoy a este nivel de realpolitik y piense que lo importante es la fuerza relativa que pueda tener el enemigo de su enemigo (capitalistas « progresistas » o imperialismo « bueno ») y no cómo los oprimidos pueden adquirir fuerzas contra todos sus enemigos y adversarios.

Por supuesto que hay que combatir el papel de Washington y de Qatar en Siria, o en el apoyo a los touaregs, que esclavizan a los Bella, venden droga, quieren conquistar el Mali « negro », queman los libros de la biblioteca de Tombuctú, que en el siglo XIV fue uno de los primeros centros mundiales de cultura. Por supuesto que hay que combatir los planes de Estados Unidos para toda Africa. Pero eso no significa que haya que alinearse con los competidores de Washington, que son, sin embargo, sus socios en la guerra en Siria y en el apoyo a Israel. En todos los países africanos han surgido siempre tendencias anticolonialistas e independentistas, en la intelectualidad y hasta en el ejército que la burguesía francesa, por cierto, ayudó a liquidar. Lo que hay que apoyar es su desarrollo y maduración, no al imperialismo « menos malo ».

Guillermo Almeyra para La Jornada de México.

 

La Jornada. Mexico, le 10 février 2013.

 

Des souris et des rats

« Sous sa carapace de lâcheté, l’homme aspire à la bonté et veut être aimé. S’il prend le chemin du vice, c’est qu’il a cru prendre unraccourci qui le mènerait à l’amour.  » John Steinbeck 

Croyant que mon ordinateur était souffrant, j’ai décidé de changer de souris. Une Kensington à 14.99$.  C’Est enchantant! L’ordinateur a repris du service et fonctionne à merveille. La souris est silencieuse, douce, et précise.

Croyant que mon pays allait mal, j’ai pensé qu’il fallait changer de dirigeant.

J’ai pendant des années voté pour un rat. Mais pas toujours le même. Tout va de plus en plus mal. Alors je continue de changer de rats, tout en espérant…

Même si je change de rat, la société ne s’améliore pas.

Ce doit être un problème technique:

La souris fonctionne par  une fiche USB.

Le monde, par une fiche USA.

Si vous qui possédez les choses dont les autres manquent, si vous pouviez comprendre cela, vous pourriez peut-être échapper à votre destin. Si vous pouviez séparer les causes des effets, si vous pouviez savoir que Paine, Marx, Jefferson, Lénine furent des effets, non des causes, vous pourriez survivre. Mais cela vous ne pouvez pas le savoir. Car le fait de posséder vous congèle pour toujours en « Je » et vous sépare toujours du « Nous ». Les raisins de la colère. 

Étrange! J’ai écrit à peu près la même chose dans un billet. Tout l’Occident est basé sur la réussite du « un ». Le cher « Je ».  On a divisé les citoyens pour régner en lui faisant croire qu’il pouvait être une île.

Tu as ton marteau, ta scie, ton garage, ton auto, ton ordi, ton twit-her, twit him, ta compagne, et téléphone « intelligent » et tout le réseau du « parling » en ligne ou sans fil te lie non pas à eux, mais à une virtualité à laquelle tu deviens accroc.

Si tu ne parles pas à un ami réel, si tu ne sens pas qu’il pue de la bouche, qu’il déblatère, qu’il fume en cachette, qu’il mange des hamburgers à 50 km de sa maison pour ne pas être reconnu, qu’il rote, qu’il rêve tellement haut que les nuages sont un bain d’eau tiède, qu’il s’habille au plus « cheap » des magasins, et que tu l’aimes quand même. C’est un ami…

Car chacun est une souris qui fait fonctionner la machine. La Terre est un fromage, et les pauvres mangent les trous. Gruyère, grue aujourd’hui, grue demain… Putain! Nous sommes communistes comme des abeilles, mais nombrilistes comme des rois

Aimer, c’est avoir un peu de haine de temps en temps envers quelqu’un. Sinon, vous êtes enfermés dans une page de roman cotonneux. Le cul de la reine d’Angleterre n’est pas plus rose que le vôtre…

Brown is…

Être une carrière dans l’éternité

En Occident, le travail rend libre. Mais le dosage est bien camouflé.

Se réaliser par le travail… Voilà la voilée formule cachée de la réussite. Vous devenez quelqu’un en étant esclave par une numéro d’assurance-social. Vous devenez « quelqu’un ». Unique. Everybody is an Island!

La mondialisation c’est faire de la race humaine un juif qui vit derrière la grille sans pouvoir lire la plaque de l’entrée.

Mais avec un air bête… Celui du fonctionnariat écoeuré de son rôle, mais l’aimant à la fois.

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Gaëtan Pelletier

27 août 2013